Tuve una entrevista con HR y más tarde con un manager y otro diseñador. La entrevista fue larga, unas dos horas aproximadamente. Fue muy bien; de hecho, revisamos en detalle los proyectos en los que había trabajado y llevé un portfolio muy elaborado para guiar la conversación. Sin embargo, el cliente final buscaba a alguien que hablara neerlandés, por lo que finalmente no me seleccionaron. Intentaron asignarme a otro proyecto, pero no fue posible.