Tras un primer contacto, me pidieron hacer una prueba de una hora de duración en remoto y a la hora que yo eligiera. Consistía en redactar un email de captación para Médicos sin Fronteras y una estrategia de promoción adicional a través de otros canales. Me pareció que el tiempo y la complejidad no suponían un grave esfuerzo, si bien con el material que fueras capaz de producir podrían hacerse una idea de si les encajabas. Después de ello la directora me hizo una entrevista personal bastante breve, de 10 minutos y, si la hubiese pasado, hubiera tenido otra entrevista con el resto del equipo ya más larga.