El dueño de la empresa es quien entrevista y no hace ningún esfuerzo en demostrar buen trato hacia las personas. La entrevista es desmotivante en si, pues no se demuestra interes en el nivel técnico del entrevistado.
La oferta para una siguiente etapa de selección se realizó tres meses después, aduciendo que esos son los tiempos normales de un proceso de selección.