RRHH preguntó por mi experiencia profesional y académica, inglés, y otras competencias. El responsable de área profundizó más en las experiencias previas (de forma muy conversacional, como RRHH). Sin embargo, la siguiente fase (que incluyó al responsable de área y a la dirección del departamento) fue menos cercana, más centrada en preguntar por factores que ya habían sido aclarados en fases previas (algo poco lógico), así como en preguntar qué me diferenciaba del resto de candidatos. La última fase incluyó a un miembro sénior del equipo, básicamente para tener una opinión adicional sobre la idoneidad de mi perfil. Esta última reunión tampoco trajo nada nuevo a la mesa, fue una breve conversación para preguntarme una vez más por mis competencias profesionales y académicas (entiendo que como una forma de validar mis habilidades comunicativas y perfil profesional).