Me propusieron conocer esta empresa desde una reclutadora de RRHH. La entrevista se basó en un repaso al currículum, experiencia y formación. No hablamos nada de idiomas durante los 50 minutos aproximados que duró. Se encargaron de agendarla con tiempo dándome posibilidad de elegir entre varias opciones y, unos diez días después, el chaval de la reclutadora me volvió a escribir para comentarme cómo había ido todo.